El síndrome del corazón frío

No poder sentir

Muchas personas padecen el síndrome del corazón frío. Simplemente, refieren que les cuesta mucho sentir, sentir alegría al estar con otras personas, conmoverse frente a la belleza, situaciones emocionantes, sorprenderse, etc.

Muchas veces, escucho en la consulta a personas sufriendo por no sentir la emoción que consideran que deben sentir al jugar con sus hijos, por no sentir al besar a su pareja, por no sentir una pizca de emoción frente a la fiesta sorpresa que le prepararon sus amigos. Parecen responder, emocionalmente, de manera diferente a otras personas frente a situaciones con carga emotiva.

¿Significa esto que no tienes sentimientos?

No, no significa que no tengas sentimientos. Pero cabe diferenciar este síndrome de casos en los que se padecen patologías como psicopatías, donde existe una incapacidad para sentir determinadas emociones, o en una depresión severa donde la persona se encuentra cerrada al mundo y a los demás.

Al hablar del síndrome del corazón frío, no hablamos de un contexto patológico, sino en una manera de funcionar. Dicho funcionamiento, a la persona, le resulta problemático. En este último caso, no significa que no tienes sentimientos. Todos los tenemos.

En los casos donde la persona lo vive como un problema y realmente desea sentir y no puede, hablamos de la incapacidad de poder estar al 100% en una situación, la imposibilidad de implicarse en lo que está viviendo. Esto es lo que le lleva a padecer el síndrome del corazón frío. Es más, dicho síndrome no existe como tal, si no que es una manera de hacer referencia a este padecimiento que muchas personas refieren sufrir.

¿Por qué padeces el síndrome del corazón frío?

El manejo emocional en la adultez, va a depender de una conjunción entre la predisposición genética y el aprendizaje de la gestión emocional en la infancia y durante las experiencias vividas.

El aislamiento emocional, no te permite sentir la situación que estás viviendo, y esto es una defensa que te hace mantener las emociones bajo control para evitar el sufrimiento.

Es una defensa que se puede generar en la infancia, y que en la adultez no te es útil, ya que te deja por fuera de la vida.

Lo esperable es responder con determinadas emociones a determinados estímulos. Pero cómo se sienten y gestionan las emociones va a depender de cómo aprendimos a hacerlo desde nuestra infancia. La tendencia a no sentir con intensidad ninguna emoción o algunas emociones, representa que por algún motivo aprendiste a mantenerlas bajo control. Suele ser una defensa para no tener que sentir emociones desagradables, pero el mecanismo se generaliza a todas ellas. A veces las emociones, inconscientemente, son vividas como peligrosas. Mantenerlas bajo control implica un desgaste energético muy grande, que acaba trayéndote otras dificultades como, por ejemplo, la ansiedad.

La vida se experimenta a través de las emociones. Aprender a sentir la vida, es algo que podemos y debemos lograr si queremos estar, sentir, reír, llorar, disfrutar, amar, soltar, vibrar: Si queremos existir.

Si necesitas ayuda para conectar con tus sentimientos no dudes en consultar aquí.

Por: Julia Achilli. Psicóloga. Terapia EMDR. Neurofeedback. Biofeedback.

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