Sentir la Pandemia. ¿Cuáles son las etapas a nivel psicológico?

Nos encontramos experimentado, durante los días que estamos transitando, un remolino de sensaciones, pensamientos y emociones: incredulidad, miedo, ansiedad, incertidumbre, preocupación, aburrimiento, aceptación, redescubrimientos, etc.

Para ayudarte a entender lo que está pasando en tu interior, vamos a detallar una serie de etapas a nivel psicológico frente a la pandemia.

¿Por qué el COVID19 desató esta turbulencia emocional?

Principalmente, por la exposición a una situación de alarmante peligro e incertidumbre absoluta.

El COVID19 nos ha enfrentado, como humanidad, a un cambio no deseado. Es decir, a una situación de crisis que transformó drásticamente nuestra manera de vivir, trabajar y convivir y lo más importante es que no la anhelamos, no la buscamos, pero a la cual, debimos responder sin ningún tipo de antelación.

Todo ello ha tenido que influir en nuestros pensamientos y emociones, ya que la zona conocida y familiar por la que transitábamos se esfumó de un momento para el otro y tuvimos que encontrar nuevas formas de respuesta.

¿Para qué tener en cuenta las etapas psicológicas de la pandemia?

  • Nos ayudan a encuadrar una serie de sentimientos, emociones, pensamientos y sensaciones que estamos experimentando y ayuda a la asimilación de la situación actual.
  • Aportan una guía de referencia para facilitarnos pensar en nuevas soluciones.
  • Es importante que tengas en cuenta que no responden a un proceso lineal de cambio, con un orden inamovible para todo el mundo, pueden entremezclarse o incluso ser vividas con distinta intensidad o en distintos momentos.

¿Cuáles son las etapas psicológicas frente a la situación de pandemia?

IMPACTO

Cuando la pandemia proliferó rápidamente, sumado a lo que conllevó a nivel de la salud, a nivel sanitario, social, familiar y económico, generó un gran desconcierto y confusión para todos. Parecía una situación irreal, impensada, jamás vivida.

El impacto que provocó fue tan grande que tardamos en creer que pudiera estar sucediendo. Fue en ese momento donde brotaron sensaciones de incredulidad, negación, rebeldía, subestimación, disconformidad.

Posteriormente, ya no pudiendo obviar de nuestras vidas la gravedad del asunto, tuvimos que incorporar las recomendaciones de confinamiento y ser espectadores de una gran cantidad de noticias, aun en ese momento, muy imprecisas. Esto nos llevó a sentir miedo, ansiedad, en algunos casos pánicos, enojo, preocupación, exaltación.

Te contamos cómo afrontarla aquí 

ACEPTACIÓN

Luego de unas semanas de confinamiento, reacondicionando nuestros hogares, horarios, trabajos y rutinas comenzamos a asimilar la situación y no nos quedó otra opción que adherir a las restricciones para bregar por la salud de todos.

Ello nos llevó a reorganizar nuestras vidas y sentir un sinfín de emociones, algunas veces encontradas. Pasamos por momentos de distensión, tranquilidad, ocio, positivismo, disfrute de los vínculos familiares, sentimientos de pertenencia y viramos al aburrimiento, impaciencia, intolerancia, nostalgia por las personas que no pudimos visitar, cansancio, desgano, desmotivación, preocupación, exasperación, angustia.

CONTRASTE ALIVIO/ TEMOR

Al fin llegó el día en el que ciertas actividades empezaron a ser posibles fuera de nuestros hogares.

Es aquí donde aparece la esperanza, el alivio, las expectativas, la motivación, la energía, mientras que también surgen nuevos temores, nos asalta la tensión, sentimos inquietud frente a las salidas, desconfianza, paranoia, preocupación por nuestra economía y ansiedad por cómo haremos para salir adelante.

EL DÍA DESPUES

En esta etapa queremos mostrarte dos posibles opciones  para responder a este cambio que ha llegado para quedarse.

Por un lado, puedes entrar en la zona del pánico, verte desbordado por el caos y superado por emociones negativas. Puede que ahora que vas teniendo más libertades, no quieras hacerlo, tengas miedo a salir al nuevo mundo; o que te invadan las ganas de salir y aún así, te encuentres  en pánico . Quedarte en esta zona, solo te conducirá a la paralización, angustia, ansiedad, a aplanar tu horizonte y limitarte a ti mismo. Ante el cambio necesitas contar con mecanismos de adaptación, recursos con los que todos contamos, pero debemos poner en acción.

Por otro lado, puedes enfrentarte a este desafío. Activar tus recursos, buscar estrategias, nuevos horizontes. No elegimos esta situación de pandemia, de crisis, de sufrimiento pero sí podemos elegir nuestra respuesta ante ella y cómo vivir este momento. Puedes elegir ser el protagonista de tu vida y transformarla. Tienes la oportunidad de enfocarte en rediseñar tu vida. Confía en tu talento. Entra en acción aún con miedo.

Te dejo recursos que publicamos en otros otros artículos que pueden ayudar a cambiar de zona emocional, si te encuentras en la zona del pánico:

Regulación emocional con sonidos binaurales

La respiración y la regulación emocional

La crisis como oportunidad de crecimiento

En un próximo artículo te contaremos cómo puedes prepararte para el día después de la pandemia.

Si necesitas ayuda para cambiar de zona, o para activar tus recursos, contacta con nosotros aquí.

 

Centro de Psicología y EMDR Julia Achilli. 

Terapia EMDR

Neurofeedback

Publicado en Blog, Psicoterapia.

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