La vía más rápida para solucionar tus problemas. 

Históricamente se ha fomentado el dar y prestar solución a los problemas de los demás como una solución ideal para que todos vivamos en paz. Es decir, el mensaje implícito es que la vía más rápida para solucionar tus problemas es recibir ayuda. Sin embargo, la realidad cotidiana, los relatos en consulta y mi humilde observación personal ha hecho que contraste una y otra vez este bondadoso pensamiento con una realidad muy distinta.

Siempre que se le solucionó el problema a alguien, al tiempo éste se le volvió a generar.

¿Cuántos padres pagan las deudas de sus hijos y las vuelven a pagar tiempo después?

Soy psicóloga y muchas veces he experimentado esta situación: personas que demandan que les solucione el problema que les lleva a sesión, pacientes con los que el primer trabajo a realizar (cuando en el mejor de los casos, están dispuestos) es que comprendan que solo puedo ofrecer algo de luz para que descubran sus propias herramientas y pongan manos a la obra.

La vía más rápida para solucionar tus problemas es dejar de esperar que te los solucionen de afuera. Con esto, no quiero decir que no se debe ser compasivo y generoso con los demás, ni niego las limitaciones que puedan aparecer en el exterior. Lo que intento transmitir es que la ayuda del otro es secundaria a lo que tú puedas hacer por ti mismo a la hora de solucionar tus problemas, y que en muchos existe una tendencia a esperar que estos sean solucionados desde fuera, actitud poco favorable a cualquier resolución.

Por supuesto que la libertad de uno acaba donde comienza la del otro, y comparto el concepto de justicia, empatía y bondad. Pero jamás conocí a nadie que haya podido salvar la vida de nadie sin antes salvar la propia.

Quizás centrarnos en nuestro interior, trabajar lo que nos impide resolver lo que nos pasa a nosotros sea el grano de arena que necesita esta sociedad para conseguir aquella paz por la que tantos predican. 

 ¿Por qué algunas personas tienden más que otras a esperar que otros les solucionen los problemas?

Hay personas que tienden a esperar que les resuelvan sus problemas, más que otras. Si bien es esperable que esto ocurra, teniendo en cuenta que desde nuestro nacimiento tuvimos que contar con “un otro” que resolviera lo que nos ocurría, con la llegada de tu adultez, lo esperable es que hayas internalizado estos recursos y puedas utilizarlos para resolver lo que te acontezca. Pero esto no es tan simple, influyen muchas variables en que una persona haga más o menos uso de dichos recursos para resolver sus problemas, pero solo me referiré a una que considero de especial importancia, y es el “locus de control interno” que cada persona posee.

¿Qué es locus de control interno y cómo influye en tu manera de resolver problemas?

Esto es un rasgo de personalidad que se refiere a la percepción que tiene una persona sobre las causas de lo que pasa en su vida. Es la manera en que percibes si el origen de tu propio comportamiento y sucesos que te ocurren son de origen internos o externos a ti. Las personas con un bajo locus de control interno, tienden a percibir que lo que les ocurre está fuera de su control, y por ende tenderán a esperar que las soluciones a lo que les acontece venga dada del exterior. Por ello, podemos inferir la correlación que existe entre un alto locus de control interno, la sensación de que está en tus manos resolver lo que te ocurre, y el consecuente éxito en la consecución de objetivos personales.

 Ejercicio para valorar tu forma de resolver problemas 

Coge papel y lápiz y responde a estas preguntas:

¿Cuál es tu problema actual?

¿Desde cuándo lo tienes?

¿Has tenido este u otros problemas similares antes?

¿Cómo los solucionaste? ¿Te sirvió esa solución para que no vuelva a ocurrir?

¿Te sirven las soluciones que has intentado hasta el momento? Si la respuesta es no: ¿por qué te servirían ahora?

¿Qué otras soluciones podrían haber para ti?

¿De todas las soluciones en las que acabas de pensar, cuántas incluyen que otro haga algo por ti?

Si alguna de tus respuestas incluyen la ayuda de otros, te pido que reflexiones:

¿Dejarás que tu vida dependa de la voluntad de un otro, la sociedad, La paz en el mundo o la justicia política?

¿Verdaderamente, crees que tu vida no está en tus manos?

 Reflexión respecto a tus respuestas

Si repasas tus anteriores respuestas, podrás observar la tendencia que tienes a la hora de resolver tus problemas. Si tiendes o no a esperar que los demás tengan un papel activo en ello, o si sueles percibir que está en ti y bajo tu control las acciones para llevar a cabo dichas resoluciones. Y tal vez, puedas valorar tu “locus de control” y reflexionar sobre ello.

Si en el fondo sabes que tu vida está en tus manos pero no sabes bien por dónde empezar a solucionar tus problemas, podemos ofrecerte algo de aquella claridad de la que hablé, para que tomes las riendas de tu vida.

Por Julia Achilli. Psicóloga en Barcelona. Terapia EMDR

Publicado en Blog, Depresión, EMDR, Neurofeedback, Psicología Adultos, Psicología Infantil, Psicoterapia, Terapia con Adolescentes, Terapia de Pareja, Transtorno de Ansiedad.

Un comentario

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