La continuidad: La clave de tu éxito.

La gran mayoría de las personas que llegan a mi consulta ya probaron varíos métodos, estrategias, y terapias para conseguir el estado que buscaban. En varios casos, hasta lo consiguieron, pero están allí, nuevamente explicando lo que les afecta, esperando les proporcione una solución, nuevamente movidos por la esperanza.

¿Qué pasó? ¿Qué tienen en común aquellos que consiguieron ese cambio y vuelven a encontrarse con el mismo conflicto?

Simplemente, no hubo continuidad en lo que hacían para conseguir lo deseado. Algunos buscaron ayuda, o descubrieron una forma. Fueron advertidos de la implicación que tenían en lo que ocurría, aprendieron a detectarlo, elaboraron estrategias, las llevaron a cabo y cambiaron. Pero al tiempo volvieron a generar el mismo patrón de comportamiento que les llevó al estado anterior. Y en lugar de ser conscientes de ello, se justificaron, se enfadaron o culparon a alguien, al sistema, al marido o a alguna institución. O simplemente sintieron compasión de sí mismos.
Es común pensar no está en nuestras manos la solución del problema, lo cual es el principal impedimento para resolverlo.

La continuidad te garantiza los resultados a largo plazo.

En mi experiencia, he podido observar la importancia que cobra la continuidad en lo que se hace a la hora de conseguir objetivos, sean estos tener un determinado empleo, estado, relación o cualquier objeto o situación a la que se aspire.

Cuando debo cambiar algo en mi realidad, se torna inevitable cambiar formas de actuar, de relacionarme, de reaccionar, y ante esto se presentan siempre obstáculos.

La primera persona que intenta volver al funcionamiento anterior es uno. Respecto a esto hablamos en “Por qué cuesta tanto cambiar”. Nos autoboicoteamos el cambio. Por ello, es fácil entender por qué cualquier obstáculo que se nos presente en el exterior, nos servirá como perfecta excusa para dejar de dirigirnos a dicho cambio.
Este tipo de excusas, son enfados de los que nos rodean, imprevistos económicos, culpa, prioridades, instituciones que nos hacen de obstáculo, etc.

¿Realmente deseas tener una vida diferente?

Si tu respuesta es afirmativa, te doy un consejo: ten, en lo que emprendas, CONTINUIDAD.
Continuidad implica seguir dirigiéndote al objetivo que te planteaste como meta. Y cuando el obstáculo se presente (que lo hará) no detenerte, buscar otras alternativas, otros “cómo”, saltarte el agotamiento y llegar.
Haz la prueba, cualquier límite se disolverá frente a tu continuidad.

Si te cuesta ver qué es lo que quieres, o qué parte de ti podría estar impidiéndote lograr lo que quieres, no dudes en contactar con nosotros.

Por: Julia Achilli. Psicóloga en Barcelona. Terapia EMDR

Publicado en Transtorno Obsesivo Compulsivo.

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