Cuál es el monstruo de tu realidad

Si quieres conocer cuál es el monstruo de tu realidad, debes saber que sabes de su existencia perfectamente, pero lo desconoces por completo. El monstruo de tu realidad, eres tú.

Los seres humanos solemos atribuir a causas externas la raíz de todos nuestros problemas, y en todo caso, si los atribuimos a sensaciones internas, juzgamos que dichas sensaciones se generaron por algo o alguien externo.

Desconocemos los procesos internos que influyen en cómo nuestra vida está dirigida por nuestras acciones.

Ubicarte por fuera de lo que te ocurre, te dejaría en un estado de indefensión absoluta. Desde esta posición, nada puede cambiar, si algo externo a ti, no cambia. Es decir, no dependería de ti tu recuperación. De esta manera, si el malestar persiste, comienzas a ver monstruos a tu alrededor a quienes culpas de tu sufrimiento, y frente a los cuales no tienes control.

Es difícil pensar que el problema está en ti, sobretodo si tienes un estilo atribucional externo, sientes que no tienes el control de lo que te ocurre. Pero hacerlo, puede liberarte de las manos del monstruo.

¿No existen los problemas externos?

Sí, existen. Pero cómo entraron en tu vida, de qué manera te afecten, qué hagas con ellos y cómo los resuelvas o no,depende exclusivamente de ti.

¿Consideras casual que a las personas se les repita, a lo largo del tiempo, el mismo tipo de problemas? ¿Se suelen tener el mismo tipo de sentimientos a lo largo de la vida solo por azar?

Un ejercicio que puede ayudar es el siguiente:

Escoge tu problema central

Pregúntate por qué te ocurre esto

Ahora frente a la respuesta, pregúntate el por qué.

Frente a la nueva respuesta vuelve a preguntarte el por qué.

Y así, sucesivamente.

Si bien, quizás te cueste responder a las preguntas, si lo logras, verás cómo el origen comenzará a alejarse de la causa central a la que atribuías tu problema.

Veamos un ejemplo gráfico, de cómo una dificultad se aleja de su causa original:

-¿Cuál es tu problema, Juan?

-No tengo trabajo

-¿Por qué?

-Porque hay poco trabajo, por la situación del país (atribución a causa externa)

-¿Por qué, Juan, en este país eres uno de los que no tiene trabajo?

-He tenido pocas entrevistas y no han ido bien

-¿Por qué no han ido bien?

-Porque no valoraron lo que yo podía aportar (atribución externa)

-¿Por qué?

-Estaba nervioso y no pude venderme bien (atribución interna)

-¿Por qué?

-Me sentía inseguro (atribución interna)

-¿De donde te viene sentirte inseguro? —¿Es la primera vez?

-Siempre me siento inseguro cuando me siento evaluado.

¿Crees que si te sintieras más seguro, eso favorecería que encuentres trabajo?

Ahora una solución: Trabajar desde dentro lo que se te presenta fuera.

Si bien, en este ejemplo, nos quedamos en la superficialidad de procesos muy complejos, mi intención es mostrar cómo con solo alejarnos un poco de las causas que atribuyo al problema mediante el cuestionamiento, comienzan a aparecer nuevas causas relacionadas con el funcionamiento personal.

Y esto es una gran noticia: Entonces está en tus manos domar al monstruo, está en tus manos cambiar tu realidad.

Por: Julia Achilli. Psicología Barcelona. Terapia EMDR. Neurofeedback.

Publicado en Blog, Psicoterapia.

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