Funcionamiento psicológico del fanatismo

En la siguiente nota busco una reflexión respecto a un fenómeno que podemos observar en el día a día, en las calles, en los medios de comunicación, en nuestras familias, y al que podemos responsabilizar de los mayores crímenes de la historia de la humanidad:

El fanatismo

Si bien el origen del mismo es multifactorial, y el factor sociocultural en su surgimiento es innegable, deseo resaltar la importancia de cómo un tipo de funcionamiento psicológico se encuentra en la base del mismo, un tipo de funcionamiento que acaba determinando el destino millones de personas, como podemos observar en problemáticas sociales, políticas y religiosas que nos afectan en la actualidad.

El fanatismo es una actitud o actividad que se manifiesta con pasión exagerada, desmedida y tenaz en defensa de una idea, teoría, cultura o estilo de vida.

Psicológicamente, la persona fanática manifiesta una apasionada e incondicional adhesión a una causa, un entusiasmo desmedido y persistente hacia determinados temas, de modo obstinado, algunas veces indiscriminado y violento.

Supone una adhesión incondicional a una causa. La mencionada ceguera que produce el apasionamiento lleva a que el fanático se comporte, en ocasiones, de manera violenta e irracional. El fanático está convencido de que su idea es la mejor y la única válida, por lo que menosprecia las opiniones de los demás. Se observan en su funcionamiento ingredientes como el autoritarismo, el maniqueísmo, la intransigencia, el dogmatismo, la discriminación, la obsesión y el reduccionismo.

Personalidad y fanatismo

SIGMUND FREUD, enunció que el fanatismo es un mecanismo de defensa ante la infelicidad y la inseguridad emocional personal. De hecho, esta inseguridad muchas veces puede llevar a exigir a los otros cambios que uno mismo no puede hacer.

En “Psicología de las masas y análisis del yo”, hace una analogía entre el engaño en el que se está en un estado de “enamoramiento”*1 , donde el yo se ve empobrecido y el objeto de amor se enaltece, y el de las masas frente a su líder: fascinados, dormidos, obedeciendo a su merced sus órdenes sin ningún tipo de crítica, es decir fanatizados.

Vemos coincidir esta actitud en el fanático frente a su líder.

JUNG afirmaba que la intensidad del fanatismo es directamente proporcional a la duda: “Cuanto más trata de rechazar la duda, más fanática se vuelve la actitud consciente”, de tal forma que ante el “paroxismo de la duda”, el sujeto recurriría a una “exagerada defensa”, es decir, al fanatismo.

ERICH FROMM define el fanatismo como un intento de escapar de la soledad, el deseo de establecer vínculos afectivos con otras personas que creen iguales, disminuyendo así el miedo a la libertad y a la soledad al mismo tiempo.

MUY A MENUDO TODO COMIENZA EN LA FAMILIA.

¿PUEDE SER UN FACTOR PREDISPONENTE A ESTE FUNCIONAMIENTO LA EDUCACIÓN INTRAFAMILIAR?

Desde un punto de vista psicoanalítico, el fanático posee una consciencia moral refinada, exigente, rígida (un superyo*2 severo).

La severidad del superyo se debe, frecuentemente a una educación estricta y exigente, lo cual origina una notable ansiedad en el niño, que le induce a vivir sus impulsos como peligrosos.

La personalidad autoritaria y prejuiciosa suele haber recibido una educación basada en la obediencia estricta.

Se ha observado en entrevistas realizadas a grupos que pueden ser considerados fanáticos, altos niveles de autoritarismo y prejuicio.

Muchas veces escuchamos personas, políticos, religiosos, defendiendo enceguecidos sus puntos de vista con fundamentos insuficientes e incapaces de escucharnos si el nuestro difiere del de ellos, y nos cuesta entender qué es lo que ha ocurrido en este intento de comunicación donde el diálogo no fue posible. Quizás repasar estos conceptos brinde algo de luz al entendimiento de dicha situación.

La persona fanática no duda ni un momento el tener la verdad en su poder y no necesita cuestionarse esa verdad, como lo haría el relativista. Se encierra en sus creencias.

Podríamos pensar que el fanático renuncia a una identidad personal, por una colectiva. Está fuertemente identificado con el grupo con el que comparte su fanatismo. Pareciera que a nivel psicológico, a qué se adhiere, qué es lo que se defiende pasaría a segundo plano, motivo por el cual no le interesa contrastar estas ideas con la realidad. Las motivaciones van más allá de lo que se defiende. Se está, mediante este funcionamiento, cubriendo una necesidad interna insatisfecha.

*1 Enamoramiento: Estado diferente al del amor, donde se magnifican las cualidades del otro. Habitual al comienzo de una relación amorosa.

*2 Superyo: Instancia psíquica. Representa los pensamientos morales y éticos adquiridos y aprendidos por la cultura. Consta de dos subsistemas: la consciencia moral se refiere a la capacidad de la autoevaluación, la crítica y el reproche.

Por: Julia Achilli, licenciada en psicología y colegiada en Barcelona.

Publicado en Blog, Psicoterapia.

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