¿Cómo influye la ansiedad en nuestro organismo?

¿Te has sentido alguna vez preocupado en algún momento de tu vida?

Si es así, sabrás que cuando uno se siente preocupado, acostumbra a estar más tenso, presenta dificultades para dormir por las noches, el corazón le palpita más rápido de lo normal e incluso pierde el apetito y las ganas de tener sexo… todas estas reacciones son naturales y funcionales, ya que el cerebro percibe que hemos salido de nuestra zona de confort y nos estamos enfrentando a algún peligro, pero normalmente, esta sintomatología desaparece al poco tiempo, una vez recuperamos el equilibrio.

¿Por qué nos ocurre esto?

Frente a situaciones nuevas, estresantes y/o que nos preocupan, nuestro cuerpo genera una hormona llamada cortisol, esta hormona provoca una señal de alarma en nuestro cerebro que ayuda preparar el cuerpo para la huida en situaciones de amenaza y peligro. Es algo innato, necesario para la supervivencia y que a nuestros antepasados les fue muy bien para evitar morir devorados por algún que otro depredador…

¿Qué pasa cuando sufrimos ansiedad y estas preocupaciones se cronifican en el tiempo?

Cuando tenemos ansiedad estamos todo el tiempo preocupados, percibimos cualquier situación como amenazante, y por eso, producimos de forma constante cortisol, generando un exceso de esta hormona en nuestro organismo que hace que el cuerpo se encuentre continuamente en situación de alerta pudiendo provocar problemas físicos que afecten de forma muy negativa a nuestro organismo.

Con el exceso de cortisol de forma continua pueden aparecer alteraciones en nuestro organismo como problemas de corazón o gastrointestinales debido a que aumenta la frecuencia cardiaca y segregamos más ácido gástrico; dificultades de memoria y concentración, insomnio y tensión muscular ya que estamos en constante situación de alerta y somos incapaces de relajar los músculos y la mente. Y, en muchas ocasiones, se puede sufrir disfunción sexual ya que el cortisol en grandes cantidades inhibe el deseo sexual.

¿Cómo podemos combatirlo?

Como hemos dicho, nuestro cuerpo segrega cortisol ante las situaciones amenazantes, cuando sufrimos ansiedad o nuestros pensamientos son muy negativos, por tanto, para poder combatirlo deberíamos ser capaces de disminuir la ansiedad y cambiar aquellos pensamientos negativos que nos generan preocupaciones, por otros que nos provoquen alegría o tranquilidad, emociones que generan que nuestro organismo segregue otras hormonas como la oxitocina que reducen el cortisol.
Según diferentes estudios, meditar, hacer ejercicio con regularidad y tener un círculo de apoyo social y familiar, son una buena forma de reducir la ansiedad y, en consecuencia, el cortisol.

Si has sentido alguna vez algunos de estos síntomas no dudes en contactar con nosotros aquí.

Patricia Gómez Morales
Psicóloga general sanitaria
Núm. col. 19433

Publicado en Transtorno Obsesivo Compulsivo.

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