Psicoterapia, Neurofeedback y EMDR

En este espacio, deseamos hacer referencia a un tipo de tratamiento psicoterapéutico que incluye varios abordajes, psicoterapia, Neurofeedback y EMDR. 

Pero antes quisiera desmitificar ideas, que pueden llevar a una resistencia, innecesaria, a recibir esta información.

Es común escuchar frases como: “a mí la psicología no me sirve”, “no estoy tan loco como para ir al psicólogo”, “en vez de ir al psicólogo me desahogo con mis amigos” o “yo soy mi propio psicólogo”, entre otras.

Considero que desmitificar estas cuestiones, abre la posibilidad a que muchos, que se quedan sin la posibilidad de crecer, se vacíen de estos mitos, y consideren la posibilidad de recibir esta hermosa herramienta, que es el tratamiento psicológico.

Un psicológico está especializado en el funcionamiento psicológico de las personas y en las consecuencias y limitaciones que implica, en la persona, un funcionamiento psicológico desadaptativo.

El cerebro tiende, al igual que el resto del organismo, a la salud, al bienestar. Es decir, que si algo no va bien, es porque hay algo que escapa a tu conocimiento que podría estar haciendo que ese bienestar se viera truncado.

No estás loco por ir al psicólogo y ni tú, ni tus amigos no especializados en la materia, tenéis las herramientas para detectarlo, y para darle una solución. Sino ya lo hubieses hecho ¿verdad?.

El Neurofeedback y el EMDR, son abordajes en auge que favorecen y aceleran la recuperación de los pacientes.  Vamos a obtener resultados eficaces y a largo plazo, en un contexto psicoterapéutico donde, nos valemos de herramientas de la psicología tradicional y de las de tercera generación, teniendo siempre en cuenta la particularidad de cada paciente.

Encuentra más información sobre Neurofeedback aquí y más información sobre EMDR aquí.

Durante muchos años trabajé en mi consulta siguiendo guiones, hasta que descubrí que el guión aparece cuando comprendes la particularidad de quien tienes enfrente. Valerme de diferentes estrategias, y abordajes avalados científicamente me dan la materia prima para un trabajo Paciente-Psicólogo único en cada caso.

Con EMDR trabajamos en la raíz del síntoma, la experiencia que generó la dificultad que padeces hoy, reprocesando dicha información. Con Neurofeedback ayudamos a tu cerebro enseñándole cuál es la frecuencia, a nivel de ondas cerebrales, más adecuada para un funcionamiento óptimo, sin síntomas. Y en la relación terapéutica se construye lo necesario para ofrecer solución a tu situación actual. 

Si crees que podemos ayudarte, haz click aquí.

Por: Julia Achilli. Psicología. EMDR. Neurofeedback 

La continuidad: La clave de tu éxito.

La gran mayoría de las personas que llegan a mi consulta ya probaron varíos métodos, estrategias, y terapias para conseguir el estado que buscaban. En varios casos, hasta lo consiguieron, pero están allí, nuevamente explicando lo que les afecta, esperando les proporcione una solución, nuevamente movidos por la esperanza.

¿Qué pasó? ¿Qué tienen en común aquellos que consiguieron ese cambio y vuelven a encontrarse con el mismo conflicto?

Simplemente, no hubo continuidad en lo que hacían para conseguir lo deseado. Algunos buscaron ayuda, o descubrieron una forma. Fueron advertidos de la implicación que tenían en lo que ocurría, aprendieron a detectarlo, elaboraron estrategias, las llevaron a cabo y cambiaron. Pero al tiempo volvieron a generar el mismo patrón de comportamiento que les llevó al estado anterior. Y en lugar de ser conscientes de ello, se justificaron, se enfadaron o culparon a alguien, al sistema, al marido o a alguna institución. O simplemente sintieron compasión de sí mismos.
Es común pensar no está en nuestras manos la solución del problema, lo cual es el principal impedimento para resolverlo.

La continuidad te garantiza los resultados a largo plazo.

En mi experiencia, he podido observar la importancia que cobra la continuidad en lo que se hace a la hora de conseguir objetivos, sean estos tener un determinado empleo, estado, relación o cualquier objeto o situación a la que se aspire.

Cuando debo cambiar algo en mi realidad, se torna inevitable cambiar formas de actuar, de relacionarme, de reaccionar, y ante esto se presentan siempre obstáculos.

La primera persona que intenta volver al funcionamiento anterior es uno. Respecto a esto hablamos en “Por qué cuesta tanto cambiar”. Nos autoboicoteamos el cambio. Por ello, es fácil entender por qué cualquier obstáculo que se nos presente en el exterior, nos servirá como perfecta excusa para dejar de dirigirnos a dicho cambio.
Este tipo de excusas, son enfados de los que nos rodean, imprevistos económicos, culpa, prioridades, instituciones que nos hacen de obstáculo, etc.

¿Realmente deseas tener una vida diferente?

Si tu respuesta es afirmativa, te doy un consejo: ten, en lo que emprendas, CONTINUIDAD.
Continuidad implica seguir dirigiéndote al objetivo que te planteaste como meta. Y cuando el obstáculo se presente (que lo hará) no detenerte, buscar otras alternativas, otros “cómo”, saltarte el agotamiento y llegar.
Haz la prueba, cualquier límite se disolverá frente a tu continuidad.

Si te cuesta ver qué es lo que quieres, o qué parte de ti podría estar impidiéndote lograr lo que quieres, no dudes en contactar con nosotros.

Por: Julia Achilli. Psicóloga en Barcelona. Terapia EMDR

Atreverse a salir de la zona de confort

Cuando estamos acostumbrados a vivir de una forma determinada y bajo las mismas circunstancias (no necesariamente siempre positivas o agradables) se dice que estamos en nuestra «zona de confort«. Sentimos que, para bien o para mal, tenemos el control y poco riesgo de equivocarnos (también de aprender).

¿Por qué sentimos miedo al salir de nuestra zona de confort?

Sentir miedo es algo natural, y nos prepara para enfrentarnos a las dificultades que nos podamos encontrar en la nueva etapa.

Estar preparados para lo que pueda venir y enfrentarnos a las dificultades, en cierta manera nos obliga a adaptarnos a la nueva situación y a adquirir nuevas estrategias diferentes a las que habíamos usado hasta ahora. Por tanto, nos ayuda a seguir aprendiendo y creciendo.

 

 

¿Qué podemos hacer para librarnos del miedo?

  • Define tu miedo. Es decir, escribe detalladamente qué es aquello que te da miedo. También puedes dibujarlo o represéntalo de alguna forma creativa. Exteriorizarlo nos ayuda a empezar a enfrentarnos.
  • Obsérvalo. ¿Qué es lo que más te asusta o preocupa? ¿Crees que es un miedo racional? ¿Este miedo te ayuda a avanzar o te paraliza?
    Como hemos dicho, sentir miedo ante lo desconocido es normal y nos ayuda a estar más preparados para hacer frente a la nueva situación; pero si el miedo es tan intenso que sientes que te paraliza y te ves sin recursos para gestionarlo, quizás es momento de pedir ayuda.
  • Haz una lista (realista) con los pros y los contras de quedarte donde estás. A veces nos presionamos a salir de nuestra zona de confort porque creemos que es la única forma de avanzar. Pero quedarnos donde estamos también puede ser una buena opción si ya nos da todo lo que necesitamos. No siempre es necesario dar grandes saltos sino que con pequeños cambios y reajustes podemos seguir avanzando. Otras veces, nos damos cuenta de que por mucho miedo que de, necesitamos dar ese salto para poder avanzar.
  • Enumera todas aquellas capacidades y limitaciones que consideres que te ayuden o te limiten a conseguir tus objetivos. Muchas veces la inseguridad o una bajo concepto de uno mismo nos hace pensar que no seremos capaces de conseguir lo que nos hemos propuesto, cuando en realidad contamos con numerosas capacidades y aptitudes para hacerle frente.

 

¡Y recuerda! el miedo es como saltar a una piscina que creemos que está muy fría. Nos da miedo tener tanto frío que pensamos que no seremos capaces de aguantar. Otras veces nos asusta pensar que lo pasaremos muy mal. Pero cuando saltas, puede que sientas el fuerte contraste térmico en el cuerpo (o no, a veces pensamos que estaría mucho más fría de lo que está y nos damos cuenta de que no era para tanto), pero cuando lleves un rato en ese agua fría, verás que poco a poco el frío (igual que el miedo) irá desapareciendo y te podrás ir acostumbrando a esa sensación.

 

Si has sentido alguna vez algunos de estos síntomas no dudes en contactar con nosotros aquí.

Patricia Gómez Morales

Psicóloga general sanitaria

Núm. col. 19433

 

¿Cómo influye la ansiedad en nuestro organismo?

¿Te has sentido alguna vez preocupado en algún momento de tu vida?

Si es así, sabrás que cuando uno se siente preocupado, acostumbra a estar más tenso, presenta dificultades para dormir por las noches, el corazón le palpita más rápido de lo normal e incluso pierde el apetito y las ganas de tener sexo… todas estas reacciones son naturales y funcionales, ya que el cerebro percibe que hemos salido de nuestra zona de confort y nos estamos enfrentando a algún peligro, pero normalmente, esta sintomatología desaparece al poco tiempo, una vez recuperamos el equilibrio.

¿Por qué nos ocurre esto?

Frente a situaciones nuevas, estresantes y/o que nos preocupan, nuestro cuerpo genera una hormona llamada cortisol, esta hormona provoca una señal de alarma en nuestro cerebro que ayuda preparar el cuerpo para la huida en situaciones de amenaza y peligro. Es algo innato, necesario para la supervivencia y que a nuestros antepasados les fue muy bien para evitar morir devorados por algún que otro depredador…

¿Qué pasa cuando sufrimos ansiedad y estas preocupaciones se cronifican en el tiempo?

Cuando tenemos ansiedad estamos todo el tiempo preocupados, percibimos cualquier situación como amenazante, y por eso, producimos de forma constante cortisol, generando un exceso de esta hormona en nuestro organismo que hace que el cuerpo se encuentre continuamente en situación de alerta pudiendo provocar problemas físicos que afecten de forma muy negativa a nuestro organismo.

Con el exceso de cortisol de forma continua pueden aparecer alteraciones en nuestro organismo como problemas de corazón o gastrointestinales debido a que aumenta la frecuencia cardiaca y segregamos más ácido gástrico; dificultades de memoria y concentración, insomnio y tensión muscular ya que estamos en constante situación de alerta y somos incapaces de relajar los músculos y la mente. Y, en muchas ocasiones, se puede sufrir disfunción sexual ya que el cortisol en grandes cantidades inhibe el deseo sexual.

¿Cómo podemos combatirlo?

Como hemos dicho, nuestro cuerpo segrega cortisol ante las situaciones amenazantes, cuando sufrimos ansiedad o nuestros pensamientos son muy negativos, por tanto, para poder combatirlo deberíamos ser capaces de disminuir la ansiedad y cambiar aquellos pensamientos negativos que nos generan preocupaciones, por otros que nos provoquen alegría o tranquilidad, emociones que generan que nuestro organismo segregue otras hormonas como la oxitocina que reducen el cortisol.
Según diferentes estudios, meditar, hacer ejercicio con regularidad y tener un círculo de apoyo social y familiar, son una buena forma de reducir la ansiedad y, en consecuencia, el cortisol.

Si has sentido alguna vez algunos de estos síntomas no dudes en contactar con nosotros aquí.

Patricia Gómez Morales
Psicóloga general sanitaria
Núm. col. 19433

La condena de las víctimas de violación sexual

Quien sufre una violación sexual, se llevará este horror para el resto de su vida en la memoria. Vivir este tipo de experiencia, deja secuelas que muchas veces suelen pasarse por alto.

No solo es la terrible experiencia que padece. La víctima suele ser re victimizada después de la violación, generalmente por el trato social y legal que se le da a estos casos.
Los largos procesos judiciales por los que debe pasar la víctima, harán que reviva nuevamente el horror vivido, detalle por detalle.

Por otro lado, frente a un hecho tan impactante, nuestro psiquismo intenta buscar respuestas que nos den una falsa sensación de control, es decir, no hace creer que si no hacemos determinadas cosas, a nosotros no nos ocurrirá. Por ello, se prefiere pensar por ejemplo, que la víctima provocó, que su escote era muy pronunciado, entre otras cosas. Así, tendré la falsa sensación que si no hago esas cosas, a mi no me ocurrirá. Pero esto es totalmente falso.

Después de una violación, quien lo sufre puede padecer síntoma de Trastorno por Estrés post-traumático”, se se observa en los siguientes síntomas:

  • Se re-experimenta el evento traumático:
    Puede re-experimentarse a partir de pesadillas, imágenes, pensamientos o percepciones del evento. La persona puede estar caminando por la calle y de repente tener imágenes de la situación traumática, o despertarse todas las noches con el mismo sueño sobre el acontecimiento angustiante. Otra manera de re-experimentar el evento es reaccionando exageradamente frente a cualquier estímulo que se parezca al acontecimiento angustiante, como tirarse al piso al escuchar el ruido de un caño de escape que se asemeja a los tiroteos vividos durante una guerra.
  • Evitación de situaciones relacionadas con el acontecimiento angustiante:
    Es común que las personas con este problema se esfuercen por evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el evento traumático, o que esquiven situaciones o personas que les hagan recordarlo. Esta evitación puede llevar a que la persona directamente no recuerde aspectos importantes del evento (amnesia). También es frecuente que después del trauma, disminuya el interés por participar en actividades que antes se disfrutaban o que se alejen de los demás.
  • Síntomas de ansiedad:
    Las personas con Trastorno por Estrés Post-Traumático con frecuencia presentan irritabilidad, dificultades para concentrarse o para terminar las tareas empezadas, dificultades para dormir debido a las repetidas pesadillas sobre el evento y suelen estar en un estado de alerta exagerado que los lleva a reaccionar frente a cualquier situación que se parezca o simbolice un aspecto del evento (ej. mantener relaciones sexuales).
    Cómo también, síntomas de depresión.

Quien sufre una condena para toda su vida después de sufrir una violacion sexual, es la víctima. ¿Os parecen justas las penas legales que se aplican a los violadores?

 

¿Pensamientos positivos o negativos? ¿Qué crees que es mejor?

La clave para sentirme mejor no está ni en la fijación en el pensamiento positivo, ni en el anticiparme constantemente a que algo negativo va a ocurrir.

Mucha gente afirma que anticiparse negativamente le sirve para evitar decepciones y para estar preparado para cualquier dificultad que se le presente en la vida.
Otros, luchan contra cualquier pensamiento negativo, aferrándose a frases e ideas positivas aún en situaciones desfavorables.

Ni un extremo ni el otro.

El pensamiento positivo constante niega parte de lo que ocurre, y la parte de mí que genera el problema, tapa la falta, lo cual tengo que descubrir para solucionarlo y tomar las riendas de mi vida. Para ello, debo mirar hacia adentro. El autoconocimiento se vuelve una parte fundamental para generar mi crecimiento.

Los pensamientos negativos constantes pueden convertirse en un arma de auto boicot, una excusa para paralizarnos o castigarnos sin piedad.

No es la repetición de un patrón (pensar siempre positivo o pensar siempre negativo) lo que te va a servir para llevar mejor tu día a día.

Escuchar lo que sientes y preguntarte por qué sientes lo que sientes puede ser mucho más útil para ti.

Si tu lectura de la realidad siempre suele ser la misma, en ámbitos muy diferentes tiendes a hacer las mismas interpretaciones y casi siempre te pasa lo mismo, y además esto que te ocurre es negativo, puede ser habitual, que te anticipes siempre negativamente a los acontecimientos. Y lo peor, que te anticipes negativamente y que esto ocurra, y acabes corroborado tu teoría: que ya sabias lo que pasaría.

Pero te haré una pregunta:
¿Es posible que siempre te ocurra lo mismo, en ámbitos diferentes y en épocas diferentes sin que tú no tengas que ver con esto?

Si se repite lo que ocurre, es que tú sin darte cuenta tienes un papel muy activo en esto.
Pensar que esto sucede sin que tú hagas nada para que ocurra, puede llevarte a pensar que las cosas ocurren sin más y que pensar negativamente te sirve para prepararte para afrontarlo, o que pensar positivamente te ayudará a neutralizarlo.

Más que centrarte en pensar en positivo o negativo, busca la forma de cambiar tu realidad, cuáles son las cosas o decisiones que te llevan siempre al mismo lugar. Cuáles son las cosas que quieres en tu realidad, y dirígete a ellas.

Ni positivo, ni negativo: Céntrate en ser tú el creador activo de tu vida.

Por qué posponer cosas puede ser la causa de tus frustraciones.

Si te interesa saber por qué posponer cosas puede ser la causa de tus frustraciones, es porque probablemente te cuestan los inicios. ¿Es así? Si tu respuesta es positiva, no dejes esta lectura, puede ayudarte a revertir esta reacción.

Posponer cosas que debes hacer suele ser algo común en las personas, pero cuando esto es una práctica habitual, puede estar funcionando como un auto boicot a la hora de conseguir lo que quieres.

Comenzar a hacer cosas, por insignificantes que nos resulten, implica salir de nuestra zona de confort. Si siempre hago las mismas cosas, voy obteniendo los mismos resultados y esto me da una falsa sensación de control. Es decir, puedo anticiparme a lo que va a ocurrir y no encontrarme con sorpresas.

Lo nuevo, lo desconocido genera cierto malestar, ya que no puedo prever frente a qué me encontraré y esto puede paralizar a muchas personas y llevarles a evitar, sin darse cuenta, cualquier situación que no sea conocida.

Una forma habitual de evitar estas situaciones es la de posponer tareas o situaciones que debo llevar a cabo.

El hecho de que en ti sea una práctica habitual, da cuenta de un posible temor a lo desconocido que puede estar llevándote a no avanzar en lo que deseas, ya que para progresar, crecer y cambiar es inevitable enfrentarse a estas situaciones.

Quizás puedas pensar que no llamar a la compañía para un cambio de tarifa o dejar aquella conversación con tu jefe para más adelante, no tiene mucha importancia ni tendrá grandes repercusiones, pero piensa en todas aquellas cosas que se complicaron o nunca llevaste acabo por posponerlas. ¿Perdiste alguna oportunidad?

Lo más peligroso que tiene el posponer, es que mucho de lo que pospones nunca lo llevas a cabo. Incluso en el proceso puede aparecer una excusa perfecta para justificar que ya no puedes hacerlo y que no es tu responsabilidad.

¿Cómo dejar de posponer?

Es imprescindible que puedas reconocerlo primero. Se suele encontrar una infinidad de excusas que justifiquen nuestra conducta y si seguimos en esta línea será difícil revertir esta acción.

En cuanto te encuentres diciendo cosas como: “ya lo haré”, “mañana lo hago”, “es que ahora estoy muy cansada”. Pregúntate si existe alguna posibilidad de hacerlo ahora mismo y hazlo.
Parecen recomendaciones obvias, pero cuando funcionas en “piloto automático”, no eres muy consciente de tus reacciones, por ello hacerlas conscientes en el momento puede ser de gran ayuda.

¿Necesitas ayuda para dejar de posponer cosas importantes en tu vida?

Si te cuesta dejar de hacerlo por tus propios medios, quizás existen motivaciones internas fuertes que te estén frenando al cambio. Puedes consultar cualquier duda sobre tu caso en nuestro blog.

No pierdas la oportunidad de que tu vida sea un lugar mejor.

Contacta con nosotros aquí.

Por: Julia Achilli. Psicóloga en Barcelona. Terapia EMDR.

Claves para vivir sin miedo al rechazo

Cuando toda una forma de relacionarte, actuar, pensar y vivir se basan en evitar el rechazo de los demás, te estás perdiendo de tu vida. Aprender a vivir sin miedo al rechazo puede cambiar radicalmente tu manera de vivir.

Detrás del temor al rechazo se esconden fantasías como «no seré nadie si el otro no me acepta», «necesito de la aceptación de los demás para sentirme bien», entre otras. Cuando esta necesidad es muy intensa, probablemente tu estado anímico vaya oscilando continuamente, y la percepción que tienes de tu valía también. Esto ocurre porque te defines a partir de la valoración que un «otro» hace de ti.

Es decir, si un día recibes cumplidos, reconocimiento y valoración, probablemente este día te sientas más estable emocionalmente, tengas una percepción personal más positiva y sientas una mayor seguridad. Si al día siguiente sientes rechazo de alguien, tu percepción sobre tu valía cambiará, sentirás angustia e inseguridad.

La opinión positiva del otro se torna fundamental para sentir algo más de seguridad y evitar la angustia, por ello, comienzas a hacer esfuerzos frenéticos por agradar o cumplir con las expectativas que tienen de ti las personas a las que consideras significativas. Incluso, en muchos casos, hasta la opinión de los desconocidos sobre ti cobran una gran importancia.

Las consecuencias del miedo al rechazo

  1. No sabes bien quién eres: En este proceso acabas viviendo una vida que no te pertenece, vives en función de los deseos de los demás, o mejor dicho, de lo que interpretas que los demás desean o esperan de ti.
  2. Gran agotamiento: Inviertes mucha energía en llegar a complacer a los demás y en hacer todo lo que consideres necesario para evitar el rechazo sin tener en cuenta cuál es tu límite. Y al parecer nunca es suficiente.
  3. Dificultad para decir que no: Decir que no implica no complacer la demanda del otro, algo que no te permites, por lo que es probable que acabes haciendo cosas que preferirías no hacer gran parte de tu tiempo.
  4. Sensación de atrapamiento: Si le das poder a la opinión del otro te conviertes en su prisionero.

Tu peor miedo se hará realidad: no siempre agradarás a todos.

Si este esfuerzo sirviera para el objetivo que te has propuesto, te sentirías muy bien y gozarías de una gran autoestima. Pero no es así. ¿Verdad? Está perdiéndote de tu vida en vano. No siempre llegarás a todos sitios, no siempre podrás complacer a todos, y antes o después volverás a sentirte rechazado. Todo lo hecho para garantizarte tu valía en ese momento se habrá desmoronado junto a tu autoestima.

¿Cómo perder el miedo al rechazo?

Empezar a conocerte es fundamental, en este proceso de «agradar» puede que te hayas perdido y hasta desconozcas quién eres, qué quieres y hacia dónde vas. Presta atención a lo que tus emociones te dicen, con qué o con quienes te sientes a gusto, qué de lo que haces sientes que tiene que ver contigo. Pregúntate cuáles son o cuáles fueron alguna vez tus sueños. Síguelos.

El autoconocimiento te hará descubrir qué es lo que quieres para ti. Deberás des-focalizarte de los demás, empezar a buscar tu camino y dirigirte hacia tus objetivos. Esto te fortalecerá. Encontrarás satisfacción en esto. Deberás soportar la desaprobación de algunos, hasta que descubras que nada terrible ocurre si esto te pasa.

Será necesario que aprendas a decir que no, y quienes te rodean a respetarlo, ya que seguir tu deseo y el de los demás es incompatible. Este respeto también será un reforzador positivo para ti.

Quizás no intentar agradar sea la forma en la que te sientas más aceptado. Es necesario que seas tú quien se acepte.

Si crees que necesitas ayuda para superar el miedo al rechazo, para llegar a un auto descubrimiento, no dudes en contactar con nosotros aquí.

Por Julia Achilli. Psicóloga en Barcelona.