Biofeedback en el tratamiento de la depresión

A continuación describimos los resultados que podemos esperar del abordaje biofeedback en el tratamiento de la depresión.

El Biofeedback es un proceso que permite a un individuo aprender cómo cambiar la actividad fisiológica a efectos de mejorar la salud y el rendimiento, y generar cambios en su estado emocional.

¿Cómo se aplica el biofeedback en el tratamiento de la depresión?

El paciente está conectado a sensores que miden su actividad fisiológica como ondas cerebrales, función cardiaca, la respiración, la actividad muscular y la temperatura de la piel. Estos instrumentos dan información sobre su estado al paciente, en este proceso se da una retroalimentación de dicha información información al usuario. La presentación de esta información – a menudo en combinación con cambios en el pensamiento, las emociones y la conducta – apoya deseados cambios fisiológicos. Con el tiempo, estos cambios se pueden sostener sin el uso continuo de un instrumento. Es decir, el paciente aprende a generar cambios fisiológicos involucrados en la sintomatología que presenta, lo que se traducirá en la recuperación del paciente.

Existen diferentes protocolos y cada vez es más amplia la evidencia científica que avala la eficacia de dichos protocolos en la recuperación del paciente en diferentes patologías.


Biofeedback HRV en casos de depresión

El HRV (Variabilidad del Ritmo Cardiaco) es un protocolo específico dentro de los protocolos de Biofeedback. Este novedoso enfoque es una alternativa a otros tratamientos, con la particularidad de no presentar efectos secundarios, y que muestra excelentes resultados en el tratamiento de la depresión.

Se cree que la disfunción del sistema nervioso autónomo (SNA) juega un papel importante en la depresión. Investigaciones indican que los individuos que sufren depresión presentan a menudo un tono vagal reducido, una frecuencia cardiaca aumenta, fatiga, problemas de suelo y activación simpática. El Biofeedback HRV consiste en entrenar a los sujetos para ajustar su tasa respiratoria a su frecuencia de resonancia, una tasa respiratoria (habitualmente más baja que la respiración norma) en la que se maximiza la arritmia sinusal respiratoria. Donald Moss y Fredric (2016).
Esto se traduciría en el aprendizaje del paciente en una autorregulación que daría como resultado una notable mejoría de la sintomatología depresiva.

Si deseas más información, no dudes en consultarnos aquí.

Por: Julia Achilli. Psicóloga Barcelona. Terapia EMDR. Neurofeedback. Biofeedback.  

Publicado en Depresión, Neurofeedback, Psicología Adultos.

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  1. Pingback: La respiración y la regulación emocional - Julia Achilli

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