Sentir la Pandemia. ¿Cuáles son las etapas a nivel psicológico?

Nos encontramos experimentado, durante los días que estamos transitando, un remolino de sensaciones, pensamientos y emociones: incredulidad, miedo, ansiedad, incertidumbre, preocupación, aburrimiento, aceptación, redescubrimientos, etc.

Para ayudarte a entender lo que está pasando en tu interior, vamos a detallar una serie de etapas a nivel psicológico frente a la pandemia.

¿Por qué el COVID19 desató esta turbulencia emocional?

Principalmente, por la exposición a una situación de alarmante peligro e incertidumbre absoluta.

El COVID19 nos ha enfrentado, como humanidad, a un cambio no deseado. Es decir, a una situación de crisis que transformó drásticamente nuestra manera de vivir, trabajar y convivir y lo más importante es que no la anhelamos, no la buscamos, pero a la cual, debimos responder sin ningún tipo de antelación.

Todo ello ha tenido que influir en nuestros pensamientos y emociones, ya que la zona conocida y familiar por la que transitábamos se esfumó de un momento para el otro y tuvimos que encontrar nuevas formas de respuesta.

¿Para qué tener en cuenta las etapas psicológicas de la pandemia?

  • Nos ayudan a encuadrar una serie de sentimientos, emociones, pensamientos y sensaciones que estamos experimentando y ayuda a la asimilación de la situación actual.
  • Aportan una guía de referencia para facilitarnos pensar en nuevas soluciones.
  • Es importante que tengas en cuenta que no responden a un proceso lineal de cambio, con un orden inamovible para todo el mundo, pueden entremezclarse o incluso ser vividas con distinta intensidad o en distintos momentos.

¿Cuáles son las etapas psicológicas frente a la situación de pandemia?

IMPACTO

Cuando la pandemia proliferó rápidamente, sumado a lo que conllevó a nivel de la salud, a nivel sanitario, social, familiar y económico, generó un gran desconcierto y confusión para todos. Parecía una situación irreal, impensada, jamás vivida.

El impacto que provocó fue tan grande que tardamos en creer que pudiera estar sucediendo. Fue en ese momento donde brotaron sensaciones de incredulidad, negación, rebeldía, subestimación, disconformidad.

Posteriormente, ya no pudiendo obviar de nuestras vidas la gravedad del asunto, tuvimos que incorporar las recomendaciones de confinamiento y ser espectadores de una gran cantidad de noticias, aun en ese momento, muy imprecisas. Esto nos llevó a sentir miedo, ansiedad, en algunos casos pánicos, enojo, preocupación, exaltación.

Te contamos cómo afrontarla aquí 

ACEPTACIÓN

Luego de unas semanas de confinamiento, reacondicionando nuestros hogares, horarios, trabajos y rutinas comenzamos a asimilar la situación y no nos quedó otra opción que adherir a las restricciones para bregar por la salud de todos.

Ello nos llevó a reorganizar nuestras vidas y sentir un sinfín de emociones, algunas veces encontradas. Pasamos por momentos de distensión, tranquilidad, ocio, positivismo, disfrute de los vínculos familiares, sentimientos de pertenencia y viramos al aburrimiento, impaciencia, intolerancia, nostalgia por las personas que no pudimos visitar, cansancio, desgano, desmotivación, preocupación, exasperación, angustia.

CONTRASTE ALIVIO/ TEMOR

Al fin llegó el día en el que ciertas actividades empezaron a ser posibles fuera de nuestros hogares.

Es aquí donde aparece la esperanza, el alivio, las expectativas, la motivación, la energía, mientras que también surgen nuevos temores, nos asalta la tensión, sentimos inquietud frente a las salidas, desconfianza, paranoia, preocupación por nuestra economía y ansiedad por cómo haremos para salir adelante.

EL DÍA DESPUES

En esta etapa queremos mostrarte dos posibles opciones  para responder a este cambio que ha llegado para quedarse.

Por un lado, puedes entrar en la zona del pánico, verte desbordado por el caos y superado por emociones negativas. Puede que ahora que vas teniendo más libertades, no quieras hacerlo, tengas miedo a salir al nuevo mundo; o que te invadan las ganas de salir y aún así, te encuentres  en pánico . Quedarte en esta zona, solo te conducirá a la paralización, angustia, ansiedad, a aplanar tu horizonte y limitarte a ti mismo. Ante el cambio necesitas contar con mecanismos de adaptación, recursos con los que todos contamos, pero debemos poner en acción.

Por otro lado, puedes enfrentarte a este desafío. Activar tus recursos, buscar estrategias, nuevos horizontes. No elegimos esta situación de pandemia, de crisis, de sufrimiento pero sí podemos elegir nuestra respuesta ante ella y cómo vivir este momento. Puedes elegir ser el protagonista de tu vida y transformarla. Tienes la oportunidad de enfocarte en rediseñar tu vida. Confía en tu talento. Entra en acción aún con miedo.

Te dejo recursos que publicamos en otros otros artículos que pueden ayudar a cambiar de zona emocional, si te encuentras en la zona del pánico:

Regulación emocional con sonidos binaurales

La respiración y la regulación emocional

La crisis como oportunidad de crecimiento

En un próximo artículo te contaremos cómo puedes prepararte para el día después de la pandemia.

Si necesitas ayuda para cambiar de zona, o para activar tus recursos, contacta con nosotros aquí.

 

Centro de Psicología y EMDR Julia Achilli. 

Terapia EMDR

Neurofeedback

Relajación con sonidos binaurales

La actual crisis sanitaria, nos ha obligado, a gran parte de la población, a parar nuestras rutinas repentinamente. Esto puede generar, junto a la sensación de incertidumbre, dificultades para dormir, estados de ansiedad o nerviosismo.

Queremos proporcionarte herramientas para que conserves tu estabilidad emocional, es por ello, que te dejamos un enlace con sonidos binaurales.

Los sonidos binaurales de una diferencia de frecuencia de 1 a 4 Hz estimulan el aumento de ondas lentas en nuestro cerebro, ondas como Theta y Delta, relacionadas con estados de relajación y aparición del sueño.

Descarga los sonidos que encontrarás al final de este texto, escúchalos con auriculares si sientes tensión o si tienes dificultades para dormir. También puedes utilizarlos aunque no padezcas ninguna de estas dificultades, para mantener un estado de calma durante estos días.

Por: Julia Achilli. Psicóloga en Barcelona. Terapia EMDR. Neurofeedback. Biofeedback

Afrontar psicológicamente el Covid-19

Afrontar psicológicamente la crisis del Covid-19 es una necesidad cada vez más imperante. Nos hallamos en un proceso de difícil asimilación debido a los cambios constantes de la situación.

El cerebro necesita un tiempo para procesar los acontecimientos y poder proceder de la manera más adaptativa posible, y los hechos se están sucediendo vertiginosamente, esto podría dificultar dicha adaptación.

¿Es normal sentir miedo al afrontar psicológicamente la crisis del Covid-19?

En estos tiempos, un cierto monto de ansiedad y miedo son totalmente adaptativos, nos permiten mantenernos en alerta y llevar a cabo acciones para protegernos.

Pero según las circunstancias y la magnitud de los acontecimientos, este miedo adaptativo puede convertirse en un bloqueo que no nos permita gestionar adecuadamente la situación. En estos extremos, encontramos gente con ansiedad, angustia, nerviosismo, comprando alimentos compulsivamente, sobre informándose todo el día y entrando en pánico. Y es importante revertir este estado.

¿Es adaptativo no hacer caso a las recomendaciones y seguir con la rutina habitual?

No, no es adapatativo no seguir las recomendaciones. Podría responder a un mecanismo de negación de la realidad, una no aceptación del peligro potencial que implica una determinada situación. El problema es que no solo nos ponemos en riesgo a nosotros mismos, sino a toda la población.

Es importante, en estos casos trabajar en la toma de consciencia de las personas, para que puedan tomar una actitud responsable. En este otro extremo, encontramos individuos que no toman las precauciones necesarias, bromean al respecto, siguen sus rutinas habituales. Debemos seguir las recomendaciones de las autoridades competentes.

¿Cómo debo informarme?

«Es fundamental que te informes de fuentes oficiales, que la información esté contrastada y actualizada. Y es innecesario que te informes más de dos veces al día».

En tiempos de crisis, se activan mecanismos para palear la incertidumbre que son contraproducentes. Por ejemplo, buscar culpables, buscar explicaciones apocalípticas, encontrar teorías conspiratorias, todo con el fin de sentir algo más de control psicológico de la situación. Esto solo puede llevarte a estados de pánico desadaptativo.

Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Colegio Oficial de psicólogos de España (COP) para afrontar psicológicamente la crisis del Covid-19:

La OMS nos da las siguientes recomendaciones:

1. Es probable que el COVID-19 afecte a personas de muchos países. No lo asocie a ninguna etnia o nacionalidad. Sea empático con aquellos que se vieron afectados, en y desde cualquier país, aquellos con la enfermedad no han hecho nada malo.

2. No: se refieran a las personas con la enfermedad como «casos de COVID-19», «víctimas», «familias de COVID-19» o «enfermos». Son «personas que tienen COVID-19», «personas que están siendo tratadas por COVID-19», «personas que se están recuperando de COVID-19» y después de recuperarse de COVID-19 su vida continuará con sus trabajos, familias y seres queridos.

3. Evite mirar, leer o escuchar noticias que le causen ansiedad o angustia; busque información principalmente para tomar medidas prácticas para preparar sus planes y protegerse y proteger a sus seres queridos. Busque actualizaciones de información en momentos específicos durante el día una o dos veces. El flujo repentino y casi constante de noticias sobre un brote puede hacer que cualquiera se sienta preocupado. Conozca los hechos. Recopile información a intervalos regulares, desde el sitio web de la OMS y las plataformas de autoridades sanitarias locales, para ayudarlo a distinguir los hechos de los rumores.

4. Protéjase y apoye a los demás. Ayudar a otros en su momento de necesidad puede beneficiar tanto a la persona que recibe apoyo como al que ayuda.

5. Encuentre oportunidades para amplificar las voces, historias positivas e imágenes positivas de personas locales que han experimentado el nuevo coronavirus (COVID-19) y se han recuperado o que han apoyado a un ser querido a través de la recuperación y están dispuestos a compartir su experiencia.

6. Honre a los cuidadores y trabajadores de la salud que apoyan a las personas afectadas con COVID-19 en su comunidad. Reconozca el papel que juegan para salvar vidas y mantener seguros a sus seres queridos.

Por su parte, para afrontar psicológicamente la crisis del Covid-19, el COP nos recomienda:

A – SI NO ESTÁ AFECTADO POR LA ENFERMEDAD

Pero está sintiendo una serie de emociones con alta intensidad y/o persistentes como:

  • Nerviosismo, agitación o tensión, con sensación de peligro inminente, y/o pánico.
  • No puede dejar de pensar en otra cosa que no sea la enfermedad, o la preocupación por enfermar.
  • Necesita estar permanentemente viendo y oyendo informaciones sobre este tema.
  • Tiene dificultad para concentrarse o interesarse por otros asuntos.
  • Le cuesta desarrollar sus labores cotidianas o realizar su trabajo adecuadamente; el miedo le paraliza y le impide salir a la calle
  • Está en estado de alerta, analizando sus sensaciones corporales, e interpretándolas como síntomas de enfermedad, siendo los signos normales habituales.
  • Le cuesta controlar su preocupación y pregunta persistentemente a sus familiares por su estado de salud, advirtiéndoles de los graves peligros que corren cada vez que salen del domicilio.
  • Percibe un aumento del ritmo cardíaco, respiración acelerada (hiperventilación), sudoración, temblores sin causa justificada.
  • Presenta problemas para tener un sueño reparador.

LE RECOMENDAMOS QUE…

Identifique pensamientos que puedan generarle malestar. Pensar constantemente en la enfermedad puede hacer que aparezcan o se acentúen síntomas que incrementen su malestar emocional.

Reconozca sus emociones y acéptelas. Si es necesario, comparta su situación con las personas más cercanas a usted para encontrar la ayuda y el apoyo que necesita.

Cuestiónese: busque pruebas de realidad y datos fiables. Conozca los hechos y los datos fiables que ofrecen los medios oficiales y científicos y evite información que no provenga de estas fuentes, evitando información e imágenes alarmistas.

Informe a sus seres queridos de manera realista. En el caso de menores o personas especialmente vulnerables como ancianos, no les mienta y proporcióneles explicaciones veraces y adaptadas a su nivel de comprensión.

Evite la sobreinformación, estar permanentemente conectado no le hará estar mejor informado y podría aumentar su sensación de riesgo y nerviosismo innecesariamente.

Contraste la información que comparta. Si usa redes sociales para informarse, procure hacerlo con fuentes oficiales.

PAUTAS Y TAREAS DE AUTOCUIDADO

  • Mantenga una actitud optimista y objetiva. Es fuerte y capaz.
  • Lleve a cabo los hábitos adecuados y de higiene y prevención que recomienden las autoridades sanitarias.
  • Evite hablar permanentemente del tema.
  • Apóyese en su familia y amigos.
  • Ayude a su familia y amigos a mantener la calma y a tener un pensamiento adaptativo a cada situación.
  • Acuda a fuentes oficiales y busque información contrastada por expertos: Ministerio de Sanidad, Colegios Profesionales Sanitarios, Organismos Oficiales, OMS, etc.
  • No contribuya a dar difusión a bulos y noticias falsas. No alimente su miedo ni el de los demás.
  • Procure hacer vida normal y continuar con sus rutinas.
  • Tenga cuidado con las conductas de rechazo, estigma y/o discriminación. El miedo puede hacer que nos comportemos de forma impulsiva, rechazando o discriminando a ciertas personas.

B – SI PERTENECE A LA POBLACIÓN DE RIESGO SEGÚN INDICAN LAS AUTORIDADES SANITARIAS

Siga las recomendaciones y medidas de prevención que determinen las autoridades sanitarias. Confíe en ellos porque saben lo que tienen que hacer. Ellos tienen los conocimientos y los medios.

Infórmese de forma realista y siga las pautas emocionales del apartado A.

No trivialice su riesgo para intentar evadir la sensación de miedo o aprensión a la enfermedad.

Tampoco magnifique el riesgo real que tiene. Sea precavido y prudente sin alarmarse.

Si le recomendaran medidas de aislamiento, tenga presente que es un escenario que puede llevarle a sentir estrés, ansiedad, soledad, frustración, aburrimiento y/o enfado, junto con sentimientos de miedo y desesperanza, cuyos efectos pueden durar o aparecer incluso posteriormente al confinamiento. Trate de mantenerse ocupado y conectado con sus seres queridos.

Genere una rutina diaria y aproveche para hacer aquellas cosas que le gustan pero que habitualmente por falta de tiempo no puede realizar (leer libros, ver películas, etc.).

C – SI ESTÁ PADECIENDO LA ENFERMEDAD

Siga las recomendaciones anteriores y además:.

  1. Maneje sus pensamientos intrusivos. No se ponga en lo peor anticipadamente.
  2. No se alarme innecesariamente. Sea realista. La inmensa mayoría de las personas se están curando.
  3. Cuando sienta miedo, apóyese en la experiencia que tiene en situaciones similares. Puede que ahora no lo asocie por tener percepción de mayor gravedad. Piense cuántas enfermedades ha superado en su vida con éxito.

Por: Julia Achilli. Psicóloga Barcelona. Terapia EMDR. Neurofeedback

El síndrome del corazón frío

No poder sentir

Muchas personas padecen el síndrome del corazón frío. Simplemente, refieren que les cuesta mucho sentir, sentir alegría al estar con otras personas, conmoverse frente a la belleza, situaciones emocionantes, sorprenderse, etc.

Muchas veces, escucho en la consulta a personas sufriendo por no sentir la emoción que consideran que deben sentir al jugar con sus hijos, por no sentir al besar a su pareja, por no sentir una pizca de emoción frente a la fiesta sorpresa que le prepararon sus amigos. Parecen responder, emocionalmente, de manera diferente a otras personas frente a situaciones con carga emotiva.

¿Significa esto que no tienes sentimientos?

No, no significa que no tengas sentimientos. Pero cabe diferenciar este síndrome de casos en los que se padecen patologías como psicopatías, donde existe una incapacidad para sentir determinadas emociones, o en una depresión severa donde la persona se encuentra cerrada al mundo y a los demás.

Al hablar del síndrome del corazón frío, no hablamos de un contexto patológico, sino en una manera de funcionar. Dicho funcionamiento, a la persona, le resulta problemático. En este último caso, no significa que no tienes sentimientos. Todos los tenemos.

En los casos donde la persona lo vive como un problema y realmente desea sentir y no puede, hablamos de la incapacidad de poder estar al 100% en una situación, la imposibilidad de implicarse en lo que está viviendo. Esto es lo que le lleva a padecer el síndrome del corazón frío. Es más, dicho síndrome no existe como tal, si no que es una manera de hacer referencia a este padecimiento que muchas personas refieren sufrir.

¿Por qué padeces el síndrome del corazón frío?

El manejo emocional en la adultez, va a depender de una conjunción entre la predisposición genética y el aprendizaje de la gestión emocional en la infancia y durante las experiencias vividas.

El aislamiento emocional, no te permite sentir la situación que estás viviendo, y esto es una defensa que te hace mantener las emociones bajo control para evitar el sufrimiento.

Es una defensa que se puede generar en la infancia, y que en la adultez no te es útil, ya que te deja por fuera de la vida.

Lo esperable es responder con determinadas emociones a determinados estímulos. Pero cómo se sienten y gestionan las emociones va a depender de cómo aprendimos a hacerlo desde nuestra infancia. La tendencia a no sentir con intensidad ninguna emoción o algunas emociones, representa que por algún motivo aprendiste a mantenerlas bajo control. Suele ser una defensa para no tener que sentir emociones desagradables, pero el mecanismo se generaliza a todas ellas. A veces las emociones, inconscientemente, son vividas como peligrosas. Mantenerlas bajo control implica un desgaste energético muy grande, que acaba trayéndote otras dificultades como, por ejemplo, la ansiedad.

La vida se experimenta a través de las emociones. Aprender a sentir la vida, es algo que podemos y debemos lograr si queremos estar, sentir, reír, llorar, disfrutar, amar, soltar, vibrar: Si queremos existir.

Si necesitas ayuda para conectar con tus sentimientos no dudes en consultar aquí.

Por: Julia Achilli. Psicóloga. Terapia EMDR. Neurofeedback. Biofeedback.

Ser más «hemisferio izquierdo» o «hemisferio derecho»

Según el hemisferio que predomine en ti, tenderás a ser de una manera u otra

El cerebro está constituido por dos hemisferios, dos partes interconectadas constantemente entre sí. Cada hemisferio está a cargo de distintas funciones.

El hemisferio izquierdo está relacionado con la razón, con la parte verbal, y el derecho con la intuición y la expresión no verbal.

El izquierdo, parece ser la mitad más compleja, y es el dominante en la mayoría de los individuos.

El hemisferio derecho, recuerda en imágenes. En él se ubica todo lo relacionado a lo emocional, la capacidad para captar y expresar las emociones, la percepción, orientación espacial, facultad para controlar los aspectos no verbales de la comunicación; la intuición, el reconocimiento y recuerdo de rostros, voces y melodías.

Personalidades ¨hemisferio izquierdo¨

En occidente, en la mayoría de las personas, predomina el hemisferio izquierdo. A mi entender, no es extraño, ya que independientemente de la tendencia con la que nacemos, vivimos en una cultura donde hay una sobrevaloración y sobre estimulación de lo racional en detrimento de lo emocional.

Las personas con mucha predominancia de este hemisferio suelen ser mucho más racionales y distantes emocionalmente. Son más analíticas, lineales, realistas, lógicas, con predominio del pensamiento científico. Frente a cuestiones emocionales responden con razonamientos lógicos.

Personalidades ¨hemisferio derecho”

Las personas con predominancia del hemisferio derecho tienden a ser más creativas, emocionales, son personas con mucha imaginación a las que les es muy fácil entrar en sueños diurnos, son más sensibles e intuitivas. Suelen ser intensos, pasionales, soñadores y sensitivos.

Suelen tener dificultades en el colegio, en los estudios, debido a que el sistema educativo, en general, ha sido estructurado para personas ¨hemisferio izquierdo” y les cuesta mucho, por ejemplo memorizar, si no es través de imágenes.

Reacciones frente a heridas emocionales según el hemisferio predominante

Todos los seres humanos estamos fuertemente influenciados por las vivencias infantiles y el tipo de relación, de apego, que establecimos con nuestros primeros cuidadores. Fallos en estos primeros vínculos, dejarán secuelas en nuestra manera de funcionar. Pero observaremos distintas tendencias, según la predominancia del hemisferio en cada persona.

En quienes predomina el hemisferio izquierdo, el mundo de la razón, frente a las heridas emocionales, sobretodo las prematuras, tenderán a defenderse aislándose emocionalmente, reaccionando con cierta coraza y frialdad, manteniendo este patrón en la adultez.

En quienes predomina el hemisferio derecho, frente a esto observaremos todo lo contrario. Dificultades en la regulación emocional, como si lo que sintieran les desbordara. Lejos de aislarse, es probable que hasta sean emocionalmente dependientes

El hemisferio que predomina en ti, es una pieza del puzzle de tu complejidad, pero comenzar a entender tu vida interior, por qué reaccionas como lo haces, es la llave de la puerta que te lleva romper con las tendencias que te hacen  reaccionar de manera automática, siempre de la misma manera, sea beneficioso o perjudicial para tu vida.

Para dirigir tu vida, primero debes conocerte.

Estamos aquí, si quieres emprender este maravilloso camino.

Por: Julia Achilli. Psicóloga. Terapia EMDR. Neurofeedback

 

 

 

Cambiar la estrategia para vivir

Del “piloto automático” a la existencia

Los seres humanos transitamos un mundo y una vida como si no estuviésemos preparados para ello. Es común ver cómo la gente tiene la sensación de lucha, mientras se vive, sin tener en claro, por qué se está luchando.

Los profesionales de la salud mental solemos observar múltiples mecanismos defensivos de la mente, estrategias psicológicas cuya finalidad es la adaptación a la realidad individual. Estrategias que, en la mayoría de los casos, tambalean si cambian las condiciones del organismo (la persona) o las del medio donde existe. Por lo tanto, estrategias frágiles, que no alcanzan para vivir una vida plena.

Un ejemplo de ello, es ver cómo reaccionamos frente a los grandes cambios: Parece que hiciéramos equilibrio para sobrevivir y los cambios fuesen ráfagas de viento amenazando nuestra existencia.

Los ritmos actuales y las estrategias para vivir

Los ritmos y exigencias actuales dan lugar a uno de los mecanismos de preferencia de nuestros cerebros: “el piloto automático”: no contactar, vivir y hacer por inercia, evitando cualquier tipo de cuestionamiento que lo haga a nuestra forma de vivir.

La sobre-estimulación que se padece, las múltiples tareas y exigencias cotidianas que nos mantienen hipnotizados, favorecen este mecanismo. Solo vivimos la vida que nos dijeron que es la que se tiene que vivir. En otros casos, vivimos la vida opuesta a la que nos dijeron que teníamos que vivir, creyéndonos así libres, cuando seguimos dependiendo de la primera, en vez de buscar dentro del abanico de posibilidades que solo puede nacer de nuestro deseo.

Cómo salir del “piloto automático”

En repetidas ocasiones, he escuchado a personas decir que les da miedo ir al psicólogo, que los psicólogos no sirven y serias críticas, muchas veces infundadas. Puede ser esto producto del desconocimiento, de malas experiencias, pero me pregunto si no es un mecanismo más frente al pánico al cuestionamiento. Cuestionarnos la vida, cómo la vivimos, si somos felices o no, nos lleva inmediatamente a la cuestión sobre si sería lo mejor vivirla de otra manera, lo cual nos aterra, pero es necesario.

No es la única forma de lograrlo, ir a un especialista que te haga reflexionar respecto a tu manera de vivir, pero es una buena opción.

Sé que parar, quitar la mirada de “el de al lado” y mirar hacia dentro, no resulta atractivo para la mayoría, pero no encuentro mejor opción,  si se quiere revertir algo de lo mencionado en el primer párrafo.

Te invito a que te acerques a cualquier propuesta de mirar hacia adentro, de abandonar una vida en “piloto automático”, de que decidas libremente si quieres luchar y por qué. Te invito a cambiar la estrategia para vivir.

 Por: Julia Achilli. Psicóloga. Terapia EMDR. Neurofeedback. Biofeddback.

 

Biofeedback en el tratamiento de la depresión

A continuación describimos los resultados que podemos esperar del abordaje biofeedback en el tratamiento de la depresión.

El Biofeedback es un proceso que permite a un individuo aprender cómo cambiar la actividad fisiológica a efectos de mejorar la salud y el rendimiento, y generar cambios en su estado emocional.

¿Cómo se aplica el biofeedback en el tratamiento de la depresión?

El paciente está conectado a sensores que miden su actividad fisiológica como ondas cerebrales, función cardiaca, la respiración, la actividad muscular y la temperatura de la piel. Estos instrumentos dan información sobre su estado al paciente, en este proceso se da una retroalimentación de dicha información información al usuario. La presentación de esta información – a menudo en combinación con cambios en el pensamiento, las emociones y la conducta – apoya deseados cambios fisiológicos. Con el tiempo, estos cambios se pueden sostener sin el uso continuo de un instrumento. Es decir, el paciente aprende a generar cambios fisiológicos involucrados en la sintomatología que presenta, lo que se traducirá en la recuperación del paciente.

Existen diferentes protocolos y cada vez es más amplia la evidencia científica que avala la eficacia de dichos protocolos en la recuperación del paciente en diferentes patologías.


Biofeedback HRV en casos de depresión

El HRV (Variabilidad del Ritmo Cardiaco) es un protocolo específico dentro de los protocolos de Biofeedback. Este novedoso enfoque es una alternativa a otros tratamientos, con la particularidad de no presentar efectos secundarios, y que muestra excelentes resultados en el tratamiento de la depresión.

Se cree que la disfunción del sistema nervioso autónomo (SNA) juega un papel importante en la depresión. Investigaciones indican que los individuos que sufren depresión presentan a menudo un tono vagal reducido, una frecuencia cardiaca aumenta, fatiga, problemas de suelo y activación simpática. El Biofeedback HRV consiste en entrenar a los sujetos para ajustar su tasa respiratoria a su frecuencia de resonancia, una tasa respiratoria (habitualmente más baja que la respiración norma) en la que se maximiza la arritmia sinusal respiratoria. Donald Moss y Fredric (2016).
Esto se traduciría en el aprendizaje del paciente en una autorregulación que daría como resultado una notable mejoría de la sintomatología depresiva.

Si deseas más información, no dudes en consultarnos aquí.

Por: Julia Achilli. Psicóloga Barcelona. Terapia EMDR. Neurofeedback. Biofeedback.  

La dependencia a la aprobación de los otros

Los seres humanos nos caracterizamos por una fuerte dependencia a la aprobación de los otros , a un funcionamiento en “manada”. Nuestro comportamiento está fuertemente influenciado por expectativas externas: familia, grupo de pares, sociedad. 

¿Por qué dependemos de la aprobación de los otros? 

Necesitamos un grupo de pertenencia en el cual ser aceptados, y para ello estamos dispuestos a ser y hacer todo lo que se espera de nosotros, solo a cambio de ser «alguien» en algún lugar, tener un lugar ante los demás.

Algunos autores refieren que en la especie humana, en los inicios, el sentido habría sido, la conservación de la especie, ya que aislarnos nos habría dejado más expuestos a peligros externos. Por otro lado, somos la especie que más cuidados precisa y durante más tiempo por el estado de inmadurez en el que nacemos, dependemos absolutamente de un «otro» que nos permita sobrevivir. En la adustez ya no precisamos de estos cuidados, pero de manera automática, seguiríamos buscándolos.

Otros hacen mayor énfasis en una programación que queda instalada en nuestra infancia, que nos hace siempre girar en torno a la aceptación de un «otro» a partir del cual nos definimos. Primero buscamos la aceptación de nuestros padres para asegurarnos su amor, y a partir de allí, del resto de personas que pongo en un lugar de valor (parejas, pares, jefes, instituciones, etc). 

Lo cierto es, que a la hora de tomar desiciones, decidir nuestro futuro, incluso nuestra apariencia, no escapamos de la influencia de un «otro», algo externo a nosotros que marca cómo debo ser y qué debo ser para ser aceptado en la manada. 

¿Es un problema?

Para quien depende en exceso de esto, a tal punto de padecerlo conscientemente, se convierte en una fuente de sufrimiento que le lleva a cuestionarse su funcionamiento, y hasta a intentar modificarlo. 

Para quienes no lo identifican como una fuente de sufrimiento, vivir enajenados despojados de su deseo, parece no ser un problema. Pero igualmente, lo es: Si lo que haces es para ocupar un lugar en la vida del «otro», allí no estás tú, allí hay un autómata esclavo de los deseos ajenos.

Confundimos el deseo propio con lo que se nos marca desde fuera que debemos desear. Esto nos lleva a vivir en piloto automático, a sentirnos insatisfechos, muchas veces, sin entender por qué. 

Cuestiónate lo que haces, cómo vives, para quién. Cuestiónate si eres feliz, si la vida que tienes es la vida que querrías tener.  Y por último, pregúntate si lo que te  impide vivir como deseas está influenciado por lo que sientes que se espera de ti. Y si es así, prueba con vivir la vida que deseas vivir.

Por: Julia Achilli. Psicóloga Barcelona. Terapia EMDR. Neurofeedback